Mortalidad cero en vehículos Volvo

Volvo Cars tiene esa visión, que hemos denominado ‘Vision 2020’, por la que nadie debe morir o resultar gravemente herido en un automóvil Volvo nuevo.  Esta visión nos ayuda a definir nuestros esfuerzos para minimizar las lesiones producidas en nuestros coches. Es obvio que hay muchos factores que están fuera de nuestro control, pero un aspecto importante de nuestra visión es ponernos en contacto con otras partes interesadas en la seguridad del tráfico. Desde el punto de vista de desarrollo de vehículos, se trata de hacer frente a la interacción de apoyo al conductor durante la conducción normal y la ayuda a evitar eventos críticos, así como en la mejora continua de la resistencia a los impactos para la protección de los ocupantes en caso de un accidente. No se trata de poner una fecha determinada, sino de seguir un modo de pensar y para la obtención de un objetivo común.

 El equipo de investigación de accidentes de Volvo Cars fue creado en 1970 y desde entonces recoge datos de accidentes reales de coches Volvo en todo el mundo. Con la información de esos datos, definimos diferentes pruebas controladas que recrean esas situaciones y que permiten desarrollos específicos de nuevas tecnologías de seguridad. Cuando esas mejoras entran en fase de producción y llegan a la calle, recibimos retroalimentación con los datos del mundo real.  Al tener nuestros propios conocimientos (basados en los resultados del mundo real), podemos dirigir el desarrollo de la seguridad, por ejemplo hacia áreas que otros no contemplan. Por mencionar algunos ejemplos, los choques frontales asimétricos, la protección contra los impactos laterales y la prevención del latigazo cervical en los años 90; la tecnología de frenado una década más tarde y, más recientemente, la tecnología de seguridad para evitar salidas de carretera.
Nos sentimos muy orgullosos de una larga y continuada lista de mejoras y sistemas de seguridad, en las que hemos sido pioneros, ejemplificada en el cinturón de seguridad de tres puntos (1959), los primeros asientos infantiles (1960-70), las estructuras contra impactos laterales SIPS (1991) con airbags laterales (1994) y de cabeza (1998) o el sistema de prevención de accidentes en ciudad (2008). Todos esos sistemas y algunos más que nosotros inventamos son ya un estándar en la mayoría de los coches y han ayudado a salvar muchas vidas y son el fruto de nuestro dedicado y continuado trabajo en seguridad a lo largo del tiempo.
Continuaremos nuestros desarrollos en seguridad en consonancia con nuestro método de trabajo. En la resistencia a los impactos no preveo una sola tecnología que marque una gran diferencia, sino más bien muchas mejoras destinadas a proporcionar una mejor adaptabilidad en función de las tolerancias, posición y comportamiento / cinética de los individuos. Veremos evoluciones que ayudarán aún más al conductor a mantener el control del coche y darle apoyo si no está alerta. La investigación en curso nos ayudará a comprender cómo el coche puede ayudar al conductor de manera segura, y esas tecnologías será implementadas en línea con esta investigación.
                                                                                        volvo-logo

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